Celos en los hermanos adultos

Aunque la persona promedio suele pensar en la rivalidad entre hermanos cuando los niños en edad escolar discuten sobre juguetes, comparten un dormitorio y reciben más atención de mamá y papá, las peleas y los celos a menudo se propagan en la vida adulta de los individuos. De hecho, estas rivalidades son casi inocentes, ya que pueden desgarrar familias que una vez se consideraron amorosas e intactas.

Señales sociales

Si bien se ha demostrado que poca evidencia demuestra un vínculo genético con la rivalidad entre hermanos, las personas pueden comenzar la rivalidad desde el principio. Judy Dunn, una pionera en los estudios de hermanos, observó a los hermanos en su entorno familiar y recopiló información sobre las interacciones entre hermanos. Señaló que incluso a los 18 meses, los hermanos menores observaban y reaccionaban a la forma en que sus madres interactuaban con los hermanos mayores. Además, a la edad de tres años, la mayoría de los niños entienden las normas sociales y pueden usar las reglas para su propio beneficio.

Influencia Parental

Los padres juegan un papel enorme en crear celos entre hermanos. Jeremy Boyle, asociado de investigación en la Universidad Brigham Young, categoriza la influencia de los padres en tres categorías: expectativas, etiquetas y favoritismo. Los padres pueden colocar expectativas sobre sus hijos basándose en sus propias deficiencias. El hecho de que los niños no cumplan con estas expectativas puede tener consecuencias devastadoras, especialmente cuando otro hermano ha sido capaz de satisfacer estas expectativas. Del mismo modo, los padres pueden etiquetar a sus hijos al compararlos entre sí. A los niños les molesta ser referidos como “el niño perezoso”, especialmente cuando su hermano es considerado el “exceso”. Esto también puede llevar al favoritismo. El niño al que se hace referencia como “perezoso” puede sentir como si el hermano superacuesto obtiene más de la atención de sus padres, tiempo y dinero. Como resultado, esos sentimientos se demoran y lo siguen hasta la edad adulta.

Establecer una nueva vida

Generalmente consideramos a nuestros hermanos como nuestros primeros amigos y parientes más cercanos. Típicamente, los hermanos se han conocido el más largo y han golpeado muchos hitos en la vida juntos o alrededor del mismo tiempo. Cuando los hermanos crecen y comienzan su vida adulta, los celos pueden intensificarse. Las ediciones de la niñez podrían retrasarse, especialmente como los hermanos eligen diversos estilos de vida y alcanzan diversos logros. Puede haber competencia para ver quién se casa primero, quién compra primero una casa, o quién es promovido primero. Es posible que a los hermanos adultos les resulte difícil aceptar que sus hermanos han establecido sus propias vidas. A menudo, cuando un hermano se casa o tiene un hijo, el otro hermano siente que el vínculo está amenazado. Esto es especialmente cierto si uno de ellos no aprueba el compañero del otro hermano. Puede sentirse como si tuviera que competir por el tiempo de su hermana. Para ella, la relación ha cambiado dramáticamente durante la noche.

Comunicación clara

Aunque los hermanos no pueden cambiar lo que pasó en el pasado, tampoco pueden cambiar la forma en que sus padres trataron – o continúan tratándolos -. Sin embargo, pueden trabajar juntos para superar los celos y la rivalidad. Una comunicación clara es vital para mantener un vínculo fuerte. Evite las señales mixtas que pueden ocurrir como resultado del sarcasmo y la mala interpretación. En su lugar, se adhieren a los hechos. Comparta sus puntos de vista sobre el asunto en cuestión, pero también tome el tiempo para escuchar realmente a su hermano. Si no entiende algo que su hermano dijo, pida aclaraciones, pero trate de eliminar el juicio de su interrogatorio. Por ejemplo, “¿Por qué haría eso?” A menudo sale de juicio, pero “¿Estabas cerca del banco o el lavado de autos cuando perdiste las llaves?” Suena neutral. Su relación no se puede salvar de la noche a la mañana, pero comenzar con una comunicación clara ayudará.